¿Cómo se quiere a uno mismo?

  • Yolanda

Hay una frase que durante unos años tuve que escuchar mucho... Yoli, tienes que quererte más... ¡Y yo pensaba, pero si yo me quiero!!  y como puedo quererme más? 

¿Cómo se hace? ¿Como se quiere uno? Parece imposible no quererse a sí mismo, es como ir contra natura, ¿no?

Os puedo asegurar que durante muchos años no he sido capaz, no sabía la manera, pensaba que ya lo estaba haciendo, aunque para los demás era evidente que no.

Ahora que han pasado unos cuantos años, y siendo consciente del camino que queda por recorrer (no nos queremos y aceptamos de la noche a la mañana) veo unos cuantos pasos que tuve que dar para empezar a quererme.

- Primero, aprender a escucharme... todos tenemos esas vocecitas en el interior que nos dicen lo que queremos y lo que no, lo que nos gusta o no, lo que estamos haciendo por decisión propia o porque es lo que se espera de nosotros, etc.… pero estamos tan desconectados de nosotros mismos que no paramos a escucharnos, así que necesitamos el paso número 2

- Regálate tiempo para ti mismo, para escucharte, para descubrirte de nuevo, da igual lo que hagas, no digo que de repente hagas cosas que no te apetecen hacer, pero si escuchamos las vocecitas seguro que encontramos algo que queramos hacer para nosotros mismos, algo tan simple como tomar una taza de chocolate caliente en una terracita, pararte en el paseo a recibir los rayos de sol, comprar unas chuches, hablar con una amiga, coser, pintar... 

No estamos acostumbrados a tener tiempo para nosotros mismos, está como mal visto, es ser egoísta… pues bien, si os llaman egoístas, ¡algo estáis haciendo bien! No digo que para quererse uno haya que ignorar las necesidades de los demás, sólo estar pendiente de uno mismo, no, ¡para nada! Pero hay que ir al paso 3 

-Priorízate! Si dejamos nuestras fuerzas atendiendo a los demás, ¿quién se ocupará de nuestras necesidades? Aquí hay un concepto que hay que remarcar y es la RESPONSABILIDAD.
Cada uno, y digo SÓLO CADA UNO, es responsable de colmar sus propias necesidades, basta de responsabilizar a los demás de lo que nos pasa, además, si paras a pensarlo esto es una súper buena noticia ya que nuestro bienestar sólo depende de nosotros así que, podemos lograrlo!

Yo tengo que ser capaz de atender mis necesidades, no puedo esperar que sean los otros quién lo hagan ya que ellos, seguramente no saben lo que necesito, y si soy sincera conmigo misma, seguro que tampoco lo he pedido porque se suponía que debían saberlo, ¿acaso no atiendo yo las suyas sin que me lo pidan? ¡Pues no!! Yo no tengo que responsabilizarme de las necesidades de los demás, porque mientras les atiendo a ellos no estoy atendiéndome a mí, y luego necesito que alguien lo haga, cada uno debe ocuparse de él o ella mismo/a.

Bueno, de este punto podemos escribir un artículo entero ya que entraríamos en las culpas, remordimientos, patrones heredados de nuestros padres, abuelos, etc. Lo que me gustaría es que simplemente os quedéis con el concepto de que la felicidad sólo depende de vosotros, y sí suena a tópico, pero es así! Hay algo que es muy básico, pero párate a pensar cuando estás enfermo/a, ¿qué le pasa a la gente de tu alrededor? Si tú no estás bien no puedes hacer nada por los demás, así que no lo dudes, dedícate a estar tú bien para beneficiar los demás, pero sobre todo, hazlo por ti! 

Para mí estos fueron los primeros pasos para ir descubriendo poco a poco quién era en realidad, siempre pasé mi vida haciendo lo que los demás querían (por decisión propia) para ganarme su aprobación, para recibir su cariño, y poco a poco fui desconectando mi propio ser hasta volverme una perfecta desconocida.
El momento mortal fue cuando me separé, ese momento cuando todo el mundo te dice "Pero Yoli, ahora podrás hacer lo que te gusta!" ... madre mía que vértigo!! Qué es lo que realmente me gusta? Quién soy en realidad? Quién soy sin  mi hijo? Sin mi casa de siempre? Sin mi vida de siempre? 
Después de algún tiempo vi que la vida me había hecho el regalo más grande del mundo, ya que me daba la oportunidad de recolocarme en mi sitio y tener una vida acorde a mi, a mi propio ser, a mi esencia, y doy las gracias por ello cada día de mi vida, por tener la oportunidad de renacer.

Resumido parecen unos pequeños pasos, pero soy consciente de todo el trabajo que implican, a veces sentir que vas en tu contra, a veces sentir la culpa o remordimientos por priorizarte, atender ciertas emociones que no nos gustan, incluso darte cuenta que no encajas en tu propia vida…

Una cosa te diré, no tengas miedo, en serio, no tengas miedo, porque no hay mejor recompensa que volver a estar en tu sitio, donde tu esencia te pide estar, donde todo lo que haces es por elección tuya, porque te mueves desde el amor y no desde el miedo. Confía!

Me gustaría terminar con una frase de Oscar Wilde que dice así:

“Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”

 No lo dudes, la gente te quiere y te aprecia por quien eres, ¡ahora te toca a ti!